girl, lying, portrait

«La mascota» Publicado en la revista Aguanaj nº 30.

La Mascota

 

¿Qué es ese ruido? Escucho desde mi habitación. Apenas puedo abrir los ojos. Me asusto al comprobar que estoy sentada en medio de la cama. Vuelvo a escuchar el mismo ruido, esta vez, los abro de golpe. Decido echar un vistazo. Me acerco a la cocina con recelo, despacio; no quiero despertar a Marta, ya que duerme tranquila en su habitación

Mientras voy por el pasillo casi a oscuras, escucho como alguien mastica salvajemente. Me paro para escuchar bien y no logro averiguar de dónde viene ese ruido, siento que mi cuerpo reacciona con rechazo. ¡Dios que grima me da! Mis piernas se tambalean, no me dan tregua; me cuesta andar. De inmediato, mi corazón se dispara por el miedo. «Siento mucho miedo.»

Con sigilo voy hacia la cocina. Enciendo la luz. Busco a Caldi, pero no le veo. ¡Qué raro! «Siempre está en la cocina» ¡Maldito gato!

Me fijo bien y me parece que hay sangre en el suelo. Sí, es un pequeño rastro que se dirige hacia el pasillo. Cojo el cuchillo más grande y con el corazón en un puño sigo su camino. «Por favor que no haya nadie, que no haya nadie» noto como se acelera mi pulso. El rastro de sangre va hacia la habitación de ella, mi niña. «¿Habrá entrado alguien? ¿Le habrá pasado algo?» El pánico se apodera de mí. Miro el cuchillo y lo levanto con todas las fuerzas del mundo.

Apenas veo, pero no quiero encender las luces. De nuevo el repugnante ruido. «¡Dios! Proviene de la habitación de mi hija. Me pone los pelos de punta; me recuerda cuando corto una alita de pollo con las manos, es el mismo crujir de huesos. ¡Qué horror! Quiero correr pero no puedo. Miro el pasillo, se me hace eterno. Intento correr, pero me es imposible. ¡No llego! ¡No llego!»

A medida que me acerco escucho una risa histriónica, mi hija está en peligro. —¡Martaaa, ya voy cariño! ¡Mamá está llegando!—grito. Siento caer por los lados de mi frente, gotas de sudor, pero no las hago caso. El pánico se está apoderando de mí, no puedo perder la calma, se trata de la vida de mi hija.

Mi cuerpo y corazón frenan de golpe al situarse enfrente de su puerta. No se oye nada. «Cómo la hayas tocado un solo pelo, te mato»—suspiro. Pongo mi mano sobre el pomo de la puerta y siento que está caliente. Acaba de entrar. No le ha dado tiempo a hacer nada. Ahora me toca actuar. —me digo en voz baja.

Confusa y con miedo abro la puerta. Suspiro al encontrarme a Marta sentada en medio de la cama, está de espaldas. Corro hacia ella y la abrazo con todas mis fuerzas. La miro por todos lados y no tiene nada. Lloro desconsoladamente, pero sobre todo, de alegría.

Me fijo y veo que tiene la  boquita llena de sangre. Me recorre un escalofrío. Ella me devuelve el abrazo y con voz dulce me dice:

—Mami, me gusta esta carne. ¿Compramos más gatitos?

Gilda FLawan

41 comentarios en “«La mascota» Publicado en la revista Aguanaj nº 30.”

  1. Fernando chaupis Laguna

    Excelente, mucho suspenso, y el final, medio terrorífico, pensé que el gato grande de la casa había casado a un roedor, la felicito.
    Gracias

  2. Tela con Martita, te puedes imaginar muchos finales pero no esté!
    Felicidades, genial como siempre.
    A la próxima, si quieres dormir más tranquila, dale de cenar, que no se quede con hambre.

  3. Marta Fernández Valle

    Lo último que me esperaba era ese final. Muy bueno ! Como has conseguido de una situación al final tranquilizadora y tierna ponernos los pelos de punta. Enhorabuena

  4. Absolutamente impresionante, todavía tengo la piel de gallina. Final aterrador. Es increíble cómo con un relato tan corto me has hecho sentir tantísimo. Has nacido para esto, tu eres escritora sin ninguna duda. Un abrazo

  5. Uauuu…!!
    A medida que voy avanzando en el relato me incomoda la incertidumbre y se me dispara la imaginación presagiando, seguramente, un desenlace nada convencional. Pero lo que nunca podía haber sospechado, ni por asomo, es este sobrecogedor y escalofriante final! Me ha tenido desconcertada y en vilo hasta la última palabra. ¡Genial!

  6. Gildaaaa , madre mia.. Pensaba e ilustraba toda la historia y me decia.. llama al 112 llama al 112 jajajaja.. y cuando llegó el final me dije.. uff menos mal no llamó jajaja.. Que giro le has dado!!
    Tus relatos me hacen recrear la historia..
    Enhorabuena

  7. Madre mía!! Me ha encantado el suspense!! Pero qué miedo de niña!! El final me ha dejado flipando, toda la dulzura de Marta se ha ido a freir espárragos 😂😂, y se ha convertido en la niña del exorcista… ¡Qué tensión, por Dios!
    Enhorabuena Gilda!! Me has vuelto a atrapar!! 😃

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Únete al boletín

Recibirás un email por semana

Con las cosas de Gilda